domingo, 19 de octubre de 2008

En suspenso, boleto del Tri


México se complica la calificación rumbo al Mundial Sudáfrica 2010,

al empatar con Canadá y perder contra Jamaica

Nota publicada en Excélsior el viernes 16 de octubre de 2008



EDMONTÓN, CANADÁ.- Ni a Canadá ni a Jamaica. México no pudo ganar fuera de casa y se complicó su clasificación al Hexagonal final rumbo al Mundial Sudáfrica 2010.
De manera dramática, la selección azteca apenas pudo empatar a los canadienses el miércoles pasado en Edmonton, en donde el naturalizado Matías Vuoso se lució como la figura del partido.
Y es que luego de ir abajo en el marcador en un par de ocasiones, México regresó vía el jugador santista con un excelente remate de cabeza, valiosísimo porque es el gol que le mantiene con vida en la eliminatoria mundialista.
México necesitaba un triunfo o un empate, porque Jamaica acababa de ganarle a Honduras y eso le complicaba la calificación, luego de que el sábado pasado los mismos “Reggae Boys” se impusieron a los aztecas en Kingston 1 a 0.
Tampoco los canadienses fueron rival fácil para México, pues fueron los primeros en marcar al minuto 12, cuando Alí Gerba agarró mal parado a Oswaldo Sánchez en un potente tiro de media distancia en el que nada pudo hacer el portero.
El gol le cayó como balde de agua fría al equipo mexicano, que demostró mucho nerviosismo y se perdió completamente en la cancha, especialmente en la línea defensiva que traspasaba a su antojo Gerba.
Pero al 34 llegó el respiro con Carlos Salcido, quien después de una falta de Marcel de Jong sobre Gerardo Torrado, cobró un tiro directo apenas fuera del área que fue a estrellarse en las redes del conjunto de la hoja de Maple.
Luego del descanso y en una jugada por demás infantil, Oswaldo Sánchez perdió el balón que aparentemente controlaba y Tomasz Radzinski marcó la segunda anotación para los anfitriones.
Con el ingreso de Vuoso al terreno de juego la selección tricolor mostró otra cara, situación que mejoró aún más con la llegada de Omar Bravo. Ahora México llegaba una y otra vez, pero le faltaba la jugada definitiva para emparejar los cartones.
Hasta que al 64 en una muy buena descolgada de Giovanni dos Santos por izquierda, éste centró elevado a la llegada de Vuoso, quien remató de cabeza impecable para el 2 a 2. Es el primer gol del recientemente naturalizado mexicano y no es cualquier anotación, pues se trata del tanto que mantiene a México con la esperanza de clasificarse al Hexagonal final que se celebrará a principios de 2009, porque aunque hace apenas una semana la suerte le sonreía a los aztecas, ahora sí que están metidos en problemas si se combinan resultados de sus rivales con fallas propias.
El próximo 19 de noviembre los pupilos de Sven-Göran Eriksson tendrán que visitar a Honduras, en donde los locales estarán muy motivados ya que todavía pueden calificar.


Posiciones
El grupo Dos se encuentra así:
-México está en primer lugar con diez puntos.
-Honduras tiene nueve puntos y se ubica en segundo lugar.
-En tercer lugar está Jamaica con siete puntos.
-Por último está Canadá con dos puntos.

Próximos encuentros
El miércoles 19 de noviembre se va jugar la última jornada del Grupo Dos.
-México visitará a Honduras en su cancha.
-Jamaica recibirá a Canadá.





viernes, 10 de octubre de 2008

Complicadas visitas




El portero Oswaldo Sánchez opina que será difícil enfrentarse


a Jamaica y Canadá en sus respectivas casas




Nota publicada en Excélsior The OC el viernes 10 de octubre de 2008




TORREÓN, COAH.- Muy complicado vislumbra el panorama Oswaldo Sánchez, para los partidos que enfrentará la selección mexicana de futbol mañana sábado y el próximo miércoles. “Lo veo complicado porque en el futbol de hoy en día jugar de visita una eliminatoria es difícil sea el rival que sea”, dijo en exclusiva para Excélsior el portero tricolor. Y es que la selección azteca se medirá mañana en Kingston ante su similar de Jamaica, en punto de las 4:45 de la tarde (tiempo de California); mientras que a Canadá lo visitará en Edmontón el miércoles a las 5:45 de la tarde. Para ambos encuentros, el arquero nacional espera seguir con la misma racha de los últimos partidos en los que ha tenido una destacada actuación: “Me siento bien, las cosas van mejorando y a seguir en esa línea”. Aunque consciente de lo difícil que será, Oswaldo se siente confiado de obtener resultados favorables en dichos partidos: “Ojalá que se asegure ya (la calificación), sería muy padre en este partido ganar y que se combine otro resultado para poder estar ya en el hexagonal final” rumbo a Sudáfrica 2010. Asegura que el técnico Sven-Göran Eriksson empieza a definir un fuerte 11 titular: “Yo creo que él tiene la idea clara de lo que necesita para la selección y bueno, nosotros estamos contentos de colaborar como sea y donde sea”. Por eso considera que el sueco ha rebasado las expectativas: “Yo creo que hasta más, porque creo que ha sorprendido a todos con esa visión, con ese acercamiento hacia todos los clubes, yendo a los partidos y creo que eso habla muy bien de que está trabajando el señor”.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Una herida abierta











A 40 años de la matanza de Tlatelolco se suman nuevos testimonios sobre lo que nunca debió pasar y las interrogantes siguen en el aire




Reportaje publicado en El Siglo de Torreón el dos de octubre de 2002





TORREÓN, COAH.- Han pasado 34 años y la herida no cierra aún. Tlatelolco le llora a los jóvenes caídos la noche del 2 de octubre de 1968. Y no sólo fueron jóvenes, también murieron niños, mujeres, ancianos. No hubo distinción de raza, sexo o edad.
Había que aplacar los ánimos del pueblo, que empezaba a despertar hacia los ideales de la democracia y de la plena libertad de expresión, sin importar a costa de qué. Y el precio lo pagaron ellos: los que se reunieron para exigir sus derechos, los que estaban ahí por curiosidad, los que estaban en el lugar y en el momento equivocado.
Muchas son las historias que se han contado. Quizás sean más las que se han callado; las que se han mantenido al margen de las revistas o de los noticieros. Ésas son las que hace falta contar, con la esperanza de que no se pierdan en el tiempo, en el egoísmo de las nuevas generaciones. Para los que viven lejos de la capital y nacieron varios años después, resulta difícil imaginar la magnitud del hecho. Para ellos, el testimonio de alguien que, aunque es “defeña” de nacimiento, es lagunera de corazón porque habita desde hace tiempo en esta región. En 1968 ella tenía apenas 16 años de edad. Antes del 2 de octubre, sus pensamientos estaban concentrados únicamente en la Olimpiada, en la que habría de participar como edecán. Después de ese día, su vida nunca volvió a ser la misma. Su nombre: Querube Lizárraga de Medina, quien actualmente es presidenta de la Sociedad de Escritoras Laguneras.
“Marisela era mi compañera de prepa, era hija de un médico militar, que creo tenía como ‘segundo frente’ a su mamá porque los soldados, por lo general, viven en colonias militares y ellos vivían en Tlatelolco. Marisela era muy bonita: tenía su pelo largo, precioso; era una niña muy dulce y tierna. Ella cumplía años el 2 de octubre”.
Como a eso de las 4:00 de la tarde, llegaron Querube y otros ocho compañeros del primer año de la Preparatoria 8 de Coyoacán a la fiesta de Marisela, quien vivía en el primer piso del edificio que estaba detrás del Nuevo León.
Llegaron hasta ahí caminando desde Garibaldi, pues la circulación de coches estaba cerrada en un amplio perímetro que rodeaba a Tlatelolco. Ellos sabían que habría un mitin esa tarde en la Plaza de las Tres Culturas, pues días antes los líderes del Consejo Nacional de Huelga (CNH) se habían encargado de divulgarlo a través de volantes.
“Había muchísima gente, a la plaza estaban concurriendo familias completas; era como una fiesta, porque los mítines habían sido tan bonitos: siempre en un ambiente festivo, los líderes nos decían que había que guardar el orden. Nunca pensamos que pudiera ocurrir algo extraordinario.
“Nos dimos una vuelta por la plaza y vimos dónde estaba el foro de los oradores en el tercer piso del edificio Chihuahua, luego subimos a la fiesta para esperar que el mitin empezara; estábamos en la pachanga y de repente empezamos a oír los disparos. Las ventanas de la casa de Marisela daban hacia la calle de atrás, entonces nos asomamos y vimos el corredero de gente. Me acuerdo que su papá nos dijo ‘al suelo, todos al suelo, pecho a tierra’. En uno de los valientes atisbos que daba, pude ver esos camiones del ejército que son como de redilas, en los que se alcanzaban a ver los pies de gente que echaban ahí. Ésa es una de las imágenes más dramáticas que guardo”.
Dos de los muchachos que estaban en la fiesta, se envalentonaron y quisieron salir a ver qué pasaba. Por más súplicas de las jóvenes, ellos no se detuvieron y jamás los volvimos a ver. Toribio Quezada Ruiz y Arturo Garza de los Arcos eran los muchachos más grandes de la fiesta. Toribio era un muchacho muy deportista. Arturo era de Monterrey y sus papás hacían un gran sacrificio por mantenerlo en el Distrito Federal.
“Eran muchachos buenos, muy guapetones: Arturo de ojos amielados, con cara de niño bien y cabello lacio, con su copetito, no era rebeldón; Toribio altote moreno, tosco, el clásico chilango, de cabello chino”.
Ellos formaban parte de la flota, como antes se le decía al grupo de amigos; eran jóvenes sencillos y humildes. “Cuando ellos se salieron no sabíamos qué hacer, estábamos aterrados. El papá de Marisela nos dijo que no nos moviéramos, llegó gente golpeando las puertas, vestidos de soldados con sus cascos.
Encañonándonos nos hicieron para atrás, salió el papá y les dijo ‘es que estos muchachos están fuera de esto, ni siquiera son universitarios’. Sacó una credencial y un kepí (sombrero militar) y se puso a hablar con esa gente. Nos dijo ‘no se vayan a mover de aquí hasta que vuelva’, lo que hicimos fue juntar todos los muebles atrás de la puerta. Él nunca regresó sino que mandó a alguien por nosotros, fue cuando la señora nos dijo ‘salgan y ustedes dicen que son la familia del teniente coronel, no recuerdo el apellido, y se van junto con Marisela’”.
El tiroteo había iniciado cerca de las 6:00 de la tarde y se prolongó durante toda la noche. La mamá de Marisela, Querube y las otras amigas permanecieron ahí durante todo ese tiempo y hasta el viernes 4 de octubre. No había servicio telefónico, ni luz, ni siquiera habían podido avisar a sus familias que estaban bien.
Tampoco había agua, por lo que la dueña de la casa les dijo que había que racionarla. La despensa estaba un tanto vacía, sólo contaban con los sandwiches que se habían preparado para la fiesta.
“Salimos como a las seis de la mañana, y vimos todo rodeado de soldados, estaban lavando las paredes de la iglesia (Santiago Tlatelolco) con esos cepillos de henequén duros. Había sangre por todos lados, chorros de sangre embarrados en las paredes, como que pararon ahí a la gente.
“Forzosamente teníamos que pasar por la plaza, había zapatos de todos los colores, sombrillas, revistas, como que hubo una desbandada y la gente aventaba todo lo que traía. Todas estas cosas todavía estaban el 4 de octubre. Olía horrible como una mezcla de todo: sangre, sudor, pólvora, mugre, que te asqueaba”.
Cuando las amigas de Marisela finalmente pudieron salir de Tlatelolco, se pudieron dar cuenta de que la zona estaba cercada. Querube tuvo que caminar desde Tlatelolco hasta su casa que se ubicaba en la colonia Del Valle: “Me tardé como dos horas, con un terror de que me podían matar en cualquier momento, porque dicen que los mataban por la espalda”.
Luego de dos semanas, regresaron a la escuela y empezaron a platicar de lo que había pasado. Antes ayudaron a los familiares de Toribio y Arturo a buscarlos en todas las delegaciones y hospitales, pero nunca encontraron nada. Los documentos escolares habían sido eliminados, todo indicio de ellos había desaparecido al igual que sus cuerpos, como si nunca hubieran existido.
A lo largo de estos 34 años, se han narrado historias parecidas: los hombres del guante blanco; los jóvenes detenidos y llevados al Campo Militar No. 1 o al Palacio de Lecumberri; los más que nunca volvieron a ser vistos. Pero, luego de tanta revisión histórica; del debate sobre la culpabilidad de las autoridades de ese tiempo; y del famoso parteaguas que es el 2 de octubre en
la historia de México, surge una interrogante: ¿Valió la pena el sacrificio?
“Los ideales, los valores, lo que tu crees que debe ser, lo que vives en tu casa, el país que deseas tener, todo eso es importante. Pero ninguna muerte lo justifica. Mis amigos eran muchachos buenos, hermosos, con planes de vida y unos desgraciados vinieron a matarlos y perdieron todo”, concluyó Querube Lizárraga, una más de los miles de protagonistas que todavía tienen algo qué agregar en el capítulo inconcluso del 2 de octubre del ‘68.





LAS DEMANDAS
El Consejo Nacional de Huelga (CNH) dio a conocer el domingo 28 de julio de 1968 el siguiente pliego petitorio:
1. Desaparición de los grupos políticos dentro de las universidades y demás instituciones educativas.
2. Indemnización a los estudiantes heridos y a las familias de los desaparecidos.
3. Libertad a los presos políticos.
4. Desaparición del cuerpo de granaderos y destitución de los jefes policíacos del gobierno capitalino.
5. Derogación del artículo 145 del Código Penal, en el que se prohibían las manifestaciones sociales.




RECUERDOS
“En uno de los valientes atisbos que daba, pude ver esos camiones del ejército que son como de redilas, en los que se alcanzaban a ver los pies de gente que echaban ahí. Ésa es una de las imágenes más dramáticas que guardo”.
QUERUBE LIZÁRRAGA DE MEDINA,
TESTIGO

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Se despide Blanco con triunfo


México le gana a Canadá 2 a 1 y prácticamente está calificado para la segunda fase de la Eliminatoria Mundialista



CHIAPAS, MÉXICO.- Sólo cinco minutos de gloria vivió Cuauhtémoc Blanco durante el partido que México le ganó a Canadá por 2 goles a 1, el cual marcaría su despedida de la selección azteca.
Y el marco no podía ser mejor: Un estadio Juan Manuel Reyna repleto de chiapanecos que querían homenajear a Blanco y con una victoria que prácticamente tiene a México en la segunda fase de la Eliminatoria Mundialista rumbo a Sudáfrica 2010.
Sorpresivamente el número 10 de la Selección Mexicana había anunciado el miércoles por la mañana su retiro en el partido de esa noche. El escenario y el ambiente eran inmejorables, pero Sven Gorän Eriksson tenía la última decisión y la incursión de Cuau no sería sino hasta el minuto 89, al que se sumarían cuatro minutos de compensación.
En medio de una pertinaz lluvia, Blanco había estado calentando en la banca y su rostro demostraba impotencia y frustración, primero al no poder ayudar a sus compañeros a lograr la profundidad que les estaba faltando; y segundo porque se acababan los minutos y no podría despedirse como le gustaría: en la cancha.
Porque aunque México había demostrado dominio, no había logrado penetrar el arco defendido por Lars Hirschfeld durante el primer tiempo del encuentro, en el que por más llegadas de Giovanni Dos Santos, Carlos Vela y Fernando Arce no cayó el gol. Desde mucho antes que el árbitro mandara al descanso, la afición chiapaneca ya pedía a gritos a Cuauhtémoc Blanco, quien desde el área de cambios observaba las jugadas muy sereno.
Para el segundo tiempo, Eriksson mandó a sus mismos hombres a la cancha y siguió llegando y fallando, hasta que decidió relevar a Gio por Omar Bravo, quien al minuto 58 abrió el marcador cuando remató cruzado un centro por derecha que le mandó Ricardo Osorio.
Rafael Márquez consiguió el segundo al 73, al anticipar un tiro de esquina por izquierda, servido por Andrés Guardado, para rematar también con la cabeza y anidar al esférico pegado al poste.
Desprevenidos tomó Alí Gerba a la defensa y al portero mexicanos, cuando en un centro a balón parado conectó con la cabeza ante la mala salida de Oswaldo Sánchez para el 2 a 1.
Pasaban los minutos y parecía que Eriksson no alinearía a Blanco, hasta que al 89 finalmente lo mandó al terreno de juego para que cumpliera sus últimos momentos vistiendo la casaca tricolor. En un gesto muy noble, Márquez le cedió la banda de capitán, mientras sus compañeros le pasaban el balón para que lo tuviera el mayor tiempo posible entre sus botines.
Al final no se despidió con gol, ni de titular, ni con sus amigos de siempre, ni en el Azteca. Pero el adiós fue igual de emotivo como sólo a un grande se le puede dar, con juegos pirotécnicos, ovación unánime y dando la vuelta alrededor del estadio de Tuxtla Gutiérrez en hombros de sus compañeros.
Con este resultado el once mexicano llega a los nueves puntos en su sector y está virtualmente clasificado al Hexagonal final de la Concacaf rumbo a Sudáfrica 2010. Mientras Canadá está prácticamente eliminado. En otro encuentro de la jornada, Honduras le ganó 2 a 0 a Jamaica.


TERMINA UN CICLO
“Ya lo había decidido desde hace 15 días, yo creo que terminó mi ciclo con la Selección Mexicana; yo siempre he dicho que hay que irse bien y por eso lo hago ahora”.
Cuauhtémoc Blanco,
Selección Mexicana


BLANCO EN NÚMEROS
Cuauhtémoc Blanco brilló con la Selección Mexicana desde 1995 y hasta este 2008.
-100 partidos cumplió como tricolor.
-34 goles anotó como seleccionado nacional.
-2 mundiales lo vieron jugar.
-Cuarta posición ocupa como mejor anotador de México.

Fácil contra Jamaica


México se impone a los jamaicanos 3 goles a 0 y se va al frente de su grupo,

rumbo al Mundial Sudáfrica 2010


MÉXICO, DF.- Con superioridad y la práctica de un mejor futbol México le ganó 3 goles a 0 a Jamaica, en su segundo partido de la Eliminatoria Mundialista rumbo a Sudáfrica 2010.
El partido se celebró el sábado pasado en el Estadio Azteca, en donde se concentró la afición tricolor ahora de blanco, como una forma de manifestarse en contra de la inseguridad y la violencia que se ha acrecentado últimamente en el país.
Desde el principio y como ha sido costumbre, la Selección Mexicana dominó las acciones del encuentro y se fue adelante apenas al minuto 2, cuando Andrés Guardado mandó un excelente disparo pegado al poste izquierdo del portero visitante.
No obstante el carácter y la experiencia de su entrenador René Simoes, los jamaicanos no dejaron de ser el cuadro rudimentario, poco técnico y sin orden que siempre ha sido. Aunque México tampoco mostró mayores aspiraciones, pues bien pudo anotar más goles ante un equipo que se vio muy inferior.
El segundo llegó vía Fernando Arce, quien no la dudó ni un instante y fusiló de pierna derecha el balón que venía botando para conseguir un gran gol. Carlos Vela y Giovanni Dos Santos desaprovecharon dos buenas oportunidades, que bien podían haber mandado a México con 4 goles al descanso.
Para el segundo tiempo siguió la misma tónica, México controló las acciones del partido e incluso llegó más seguido a la portería rival, aunque le faltó contundencia a sus delanteros que se dieron el lujo de fallar una y otra vez.
Pero llegaría el tercero, cuando Johnny Magallón conectó de aire un tiro de esquina para dejar parado al portero al minuto 62.
A partir de ahí bajó un poco el juego, hasta que el grito del Azteca pidiendo a Cuauhtémoc Blanco fue escuchado por el técnico Sven Goran Eriksson. Entonces regresó la profundidad a la cancha, con toques cortos y paredes perfectas que abrieron más espacios y el cuarto estuvo muy cerca de entrar. También el debut en la Selección del naturalizado mexicano Matías Vuoso le cayó bien al encuentro, cuando relevó a Vela al 78.

viernes, 22 de agosto de 2008

México le gana el primero a Honduras


Con el pie derecho inicia la Selección Nacional el camino rumbo a Sudáfrica 2010

(Nota publicada en el periódico Excélsior The Orange County)


MÉXICO, DF.- Con un triunfo de 2 a 1, Sven Göran Eriksson se estrenó como técnico de la Selección Mexicana de Futbol frente a su similar de Honduras, en su primer juego de la eliminatoria mundialista rumbo a Sudáfrica.
Pavel Pardo marcó los dos goles con que los mexicanos se impusieron a los hondureños, en excelentes jugadas que llevaron a la locura a los más de 90 mil aficionados que colmaron el Estadio Azteca la noche del miércoles. Por parte de los visitantes marcó su jugador estrella Julio César de León.
La experiencia y la juventud fueron la combinación de la que se valió Eriksson para conseguir la victoria, al lanzar al terreno de juego a los noveles Carlos Vela, Andrés Guardado o Giovanni Dos Santos, que con el colmillo de Pavel Pardo, Cuauhtémoc Blanco y Oswaldo Sánchez demostraron que la Selección Mexicana vive uno de sus mejores momentos.
Aunque fue claro el dominio de los aztecas, los hondureños fueron los primeros en anotar al minuto 35 del primer tiempo, en una jugada a balón parado cobrada por Julio César de León, quien sacó un tiro directo inalcanzable para el arquero Oswaldo Sánchez.
Perdiendo se fue al descanso el equipo tricolor y aunque Eriksson sabía que tenía que mover sus piezas, regresó con sus mismos hombres para el segundo tiempo y minutos más tarde mandó a Guillermo Franco, Omar Bravo y Cuauhtémoc Blanco con la misión de conseguir la contundencia que estaba faltando.
Y esa contundencia llegó vía Pardo, quien al 28 y en una magnífica jugada que inició Blanco finalmente atravesó las redes que tan bien había defendido Noel Valladares. Dos minutos después el mismo Pavel volvió a marcar el segundo, en una jugada a balón parado.
Luego de las anotaciones, Honduras perdió la sensatez que había demostrado a lo largo del partido y con ello a un hombre, Maynor Figueroa, quien fue expulsado por el árbitro salvadoreño Joel Aguilar, quien por cierto no tuvo una buena actuación al impedir que continuaran las acciones en ciertas jugadas claras de gol.

domingo, 20 de julio de 2008

Un tributo al DVR caído


Polémico desde su origen, el Distribuidor Vial Revolución fue demolido con explosivos el domingo 30 de junio, pero no fue hasta el siguiente día cuando cayó por completo. A final de cuentas no fue tan endeble como se pensaba, pero sí molesto aún después de quedar en pedazos, pues los automovilistas seguirán con los rodeos para atravesar sus ruinas durante muchos días más. Aquí un recuerdo de la extinta obra. (Foto Vanguardia)


Cuarenta y cinco grados. Doce y media del día. Hora pico. A la izquierda un tráiler trata de meterse en uno de los dos carriles que han quedado para la circulación. Por la derecha, un autobús de pasajeros intenta lo mismo. Hay que tener mucha pericia y nervios de acero para no sucumbir ante ellos, ni tampoco ante los autos que presionan atrás como si adelante estuviera el camino libre. Es el pan de cada día para atravesar el agonizante Distribuidor Vial Revolución (DVR). A ambos lados del camino hombres y máquinas trabajando. Parece poco esquivar los coches para además sortear los pedazos de escombro que de vez en cuando caen sin previo aviso. Y no queda de otra para quienes tratan de llegar desde el oriente hacia el centro de la ciudad, porque aunque su destino sea un lugar más cercano, sin remedio tendrán que pasar por la tan presumida vía del extinto gobierno de Enrique Martínez y Martínez, que se ha convertido en más que una vergüenza y hoy ve sus últimos días al ser derrumbada debido a las fallas en su construcción.
Que quiénes son los culpables o que cuánto se ha invertido en la obra, son las últimas cosas en las que piensa un conductor cuando tiene que trasladarse de Jardines Universidad, Valle Oriente o Ciudad Nazas hacia el centro de Torreón. Lo primero es ganarle el paso al de al lado, lo segundo es aguantar el inclemente sol, lo tercero es llegar a tiempo al trabajo o a la escuela. Una botella de agua congelada sirve, pero a la vez estorba a la hora de meter velocidad cuando el semáforo cambia a verde.
Frente al panteón Jardines del Tiempo empieza la odisea. Muros de concreto marcan que de cuatro, el camino ha pasado a ser de dos carriles. No falta el listo que quiere seguir en el tercero y aprovechar la lentitud del que sea para meterse a los permitidos. Tampoco falta el que pretende dar vuelta a la izquierda desde el primer carril a la derecha, lo que permite que sólo alcancen la luz verde unos cuantos. Durante todo el día hay tránsitos, que al parecer sólo tienen como objetivo observar la acción, encandilados por el ardiente astro rey.
Cuando finalmente se logra atravesar el primer obstáculo, hay que tener mucho cuidado para seguir hacia delante, pues por la derecha siempre van los camiones haciendo alto sin avisar para recoger pasaje y por la izquierda todo mundo quiere pasar, igualmente sin decir “agua va”.
Una vez que la circulación se abre nuevamente a cuatro carriles hay que redoblar las precauciones: De la izquierda siempre están dando vuelta en “U” los que vienen de la carretera a Mieleras, supuestamente dirigidos por otros vigilantes de la vialidad, además de que la señalización es tan vaga que nunca se sabe qué camino tomar. A eso hay que sumar que en cualquier momento puede caer un pedazo de escombro y, en el mejor de los casos, dañar el auto.
No se ha recorrido ni la mitad del camino, porque luego viene la curva peligrosa frente a la tienda de autoservicio. Ahí tráileres se dan vuelo tentando a su “punto ciego”, mientras autos compactos se escapan de milagro esperanzados en que bajen la velocidad con las pequeñas boyas al principio del periférico. La circulación es otra vez muy lenta, pero cuando menos la parte que todavía se alza del DVR protege del sol a los afortunados de la izquierda. Para ese momento, el cabello ha terminado de secarse luego del baño apresurado antes de salir de casa, en contraparte con la camisa que ahora está empapada de sudor.
Es tiempo de dar vuelta en “U” sobre el periférico, a la altura de la avenida Allende y teniendo como marco el famoso Torreón del Porvenir, la escultura que pasa desapercibida ante la necesidad de incorporarse a la vía en medio del pesado tráfico. Muchos se adelantan para entrar, pero lo único que consiguen es que todo mundo avance más lento. De pronto se encuentran con que la Juárez, que venía sirviendo de vía alterna, ya ha sido cerrada a la circulación porque ahora será otro centro más de operaciones para continuar con la obra. Un camión de carga se asoma peligrosamente y obstruye el carril derecho, lo que provoca que quienes vayan por ahí traten de cambiarse de último momento a la izquierda. Los claxónes evocando al diez de mayo no se hacen esperar, los autos chicos son los más nerviosos pues tráileres y autobuses nunca se detienen, sabedores de que las llevan de ganar.
Parece ser la última recta, pero no por ello la más fácil. Precisamente, es quizá el tramo más lento y por lo mismo largo, ya que quienes vienen del periférico y pretenden tomar la carretera Torreón-Matamoros se topan con un “alto” forzoso, al incorporarse a la misma vía de quienes transitan del centro al oriente.
Esperar, no queda de otra, a que poco a poco avance la fila. Resulta difícil de creer que no conformes con todas las trabas del camino, a los camioneros se les ocurra subir o bajar pasaje en cualquier momento, total no hay nada ni nadie que se los impida.
Lo que queda del Distribuidor Vial Revolución empieza a quedar atrás. El semáforo del bulevar Rodríguez Triana está en verde y parece que la suerte empieza a cambiar… hasta que muros de concreto señalan que el camino será nuevamente de dos carriles, un poco antes de llegar a la Francisco Sarabia. Aquí, otra vez hombres y máquinas trabajando. Todavía no terminan de demoler el DVR y ya empezaron a proyectar al que será su sustituto. El nuevo suplicio termina hasta el cruce con el bulevar de Las Torres. Bueno, eso hasta que no se los ocurra abrir o cerrar otro tramo. Es una historia que se repite hasta tres veces al día para quienes van y vienen de la casa al trabajo o la escuela, agravada en cada hora pico y muy especialmente cuando pega con todo el sol.
Quienes pensaron que el calvario de desviaciones había concluido con la inauguración de la promocionada obra en enero de 2004, nunca imaginaron que la historia se repetiría tres años después y por mucho más que la del año y medio que duró la obra en aquella ocasión, pues aunque hace más de 365 días que los viaductos están cerrados a la circulación, todavía faltan muchos otros para que concluya la demolición y otros tantos para que finalmente esté terminado el Sistema Vial Revolución que lo sustituirá.