viernes, 14 de noviembre de 2008

Un sueño de "la patada"


Iván "El Guti" Estrada dice que desde los siete años soñaba con ser futbolista



TORREÓN, COAH.- Desde muy chiquito supo que lo suyo era patear el balón, dominarlo, cabecearlo… pocos tienen la fortuna de decir que a sus 25 años han cumplido su mayor sueño. Ivan “Guti” Estrada dice que lo hace en cada partido.
¿Cuál ha sido tu más grande sueño? Ser futbolista, desde los siete años, responde sin dudar al término de uno de sus entrenamientos en Santa Rita, la casa de los Guerreros del Santos Laguna.
Pero no es su único sueño, porque opina que “el que diga ahorita que ya no tiene sueños es porque ya no tiene esencia en la vida, tiene uno que seguir soñando, tengo demasiados, formar una familia, ser un buen padre de familia y seguir aportando y dejar huella en el futbol mexicano”.
En exclusiva para Comarketing, el hábil defensa revela un poco más del ser humano que viste el número 4 con el equipo albiverde.

¿Por qué “Guti”?
-Porque cuando estaba en amateur traía el uniforme del Real Madrid con el número del jugador ése que le apodaban “Guti”, por Gutiérrez, pero no, ni un parecido, nomás simplemente por carrilla.

Recién te acabas de convertir en papá, ¿qué se siente?
-Una alegría muy bonita y muy inmensa, la verdad es una dicha poder ser papá y ahora estoy disfrutándolo.

-¿Qué se siente ser un ídolo de la afición santista?
-Es una responsabilidad, porque todo lo que hagas y lo que dejes de hacer marca a jóvenes y a niños, porque puedes llegar a ser un ejemplo para ellos y no puedes dejar de serlo, entonces cada uno con su estilo de vida tiene que llegar a aportar a la sociedad.

-¿Cómo le haces para no perder la sencillez con tanta fama que tienes actualmente?
-Tratando de ser humilde, siempre la humildad tiene que imperar en este tipo de situaciones, cuando uno hace o llega a ser figura pública, entonces tienes que mantener la humildad para poder ser sencillo.

-Además de los Guerreros, ¿con qué otro equipo simpatizas?
-Ahorita nomás el Santos, si acaso admiro mucho al equipo de Italia la Juventus.

-¿Qué extrañas de tu tierra, Culiacán, Sinaloa?
-La comida y la familia.

-¿Y qué es lo que más te gusta de la Comarca Lagunera?
-La tranquilidad.

Tradición que no muere


Cada dos de noviembre México venera a sus muertos de una forma única, en una celebración que reúne las costumbres prehispánicas y la herencia religiosa española
(Fotografía Cristina Carrillo)



TORREÓN, COAH.- México se ríe de la muerte, pero al mismo tiempo le rinde culto como una forma de respeto, en medio de una colorida fiesta que año con año se celebra el 2 de noviembre.
La tradición prehispánica y la herencia religiosa española se funden en un ritual con el que los mexicanos veneran el recuerdo de sus difuntos, festividad que ya es considerada como Patrimonio Intangible de la Humanidad.
Y se ríe con las Calaveras, los versos cómicos que se dedican a personajes de la vida política, social y cultural del país, al igual que con las caricaturas que se elaboran para la fecha; pero también llora al recordar cómo era su ser querido, mientras coloca su comida y sus objetos favoritos en el altar de muertos.
Precisamente el altar es uno de los elementos más significativos del Día de Muertos, con más arraigo en el sur que en la parte norte del país. Lo que sí comparten ambos territorios es la visita al panteón para llevar flores y “pasar” el día con sus difuntos.
El altar debe tener 7 escalones, que representan los niveles que debe enfrentar un alma para poder descansar. En el primero se pone la foto del santo o virgen de la devoción. El segundo está dedicado a las ánimas del purgatorio. En el tercero se pone la sal para los niños del purgatorio. En el cuarto va el pan de muerto. En el quinto se pone la comida y la fruta que fueron los preferidos del difunto. En el sexto se pone la foto del difunto a quien se dedica el altar. Y en el séptimo se pone la cruz de un rosario hecho de tejocote y limas.

TABLA
PONGA SU ALTAR
En su altar de muertos no olvide:
-Velas, que representan la ascensión del espíritu y la luz que guía el camino.
-Cadenas de papel morado y amarillo, que significan la unión entre la vida y la muerte.
-Papel picado, que da la alegría de vivir.
-Las flores que son la bienvenida para el alma: la flor blanca representa el cielo, la flor amarilla, la tierra y la morada el luto.
-Incienso de copal cuyo humo simboliza el paso de la vida a la muerte.
-Las frutas son la ofrenda que nos brinda la naturaleza.
-Las calaveras de azúcar que son una costumbre indígena.
-El agua que da vida y energía para el camino.
-Los platillos con los que se trata de agradar el difunto.
-Fotografía de la persona a quien se dedica el tributo.
-Un Cristo para que haya bendiciones.
-Una cruz de cal que simboliza los 4 puntos cardinales.
-Sal para que el cuerpo no se corrompa.
-Un camino desde la puerta de la entrada hasta el altar formado con flor de cempasúchil.
-Una vara para liberar al muerto del demonio y los malos espíritus.
-Objetos personales del difunto.

domingo, 19 de octubre de 2008

En suspenso, boleto del Tri


México se complica la calificación rumbo al Mundial Sudáfrica 2010,

al empatar con Canadá y perder contra Jamaica

Nota publicada en Excélsior el viernes 16 de octubre de 2008



EDMONTÓN, CANADÁ.- Ni a Canadá ni a Jamaica. México no pudo ganar fuera de casa y se complicó su clasificación al Hexagonal final rumbo al Mundial Sudáfrica 2010.
De manera dramática, la selección azteca apenas pudo empatar a los canadienses el miércoles pasado en Edmonton, en donde el naturalizado Matías Vuoso se lució como la figura del partido.
Y es que luego de ir abajo en el marcador en un par de ocasiones, México regresó vía el jugador santista con un excelente remate de cabeza, valiosísimo porque es el gol que le mantiene con vida en la eliminatoria mundialista.
México necesitaba un triunfo o un empate, porque Jamaica acababa de ganarle a Honduras y eso le complicaba la calificación, luego de que el sábado pasado los mismos “Reggae Boys” se impusieron a los aztecas en Kingston 1 a 0.
Tampoco los canadienses fueron rival fácil para México, pues fueron los primeros en marcar al minuto 12, cuando Alí Gerba agarró mal parado a Oswaldo Sánchez en un potente tiro de media distancia en el que nada pudo hacer el portero.
El gol le cayó como balde de agua fría al equipo mexicano, que demostró mucho nerviosismo y se perdió completamente en la cancha, especialmente en la línea defensiva que traspasaba a su antojo Gerba.
Pero al 34 llegó el respiro con Carlos Salcido, quien después de una falta de Marcel de Jong sobre Gerardo Torrado, cobró un tiro directo apenas fuera del área que fue a estrellarse en las redes del conjunto de la hoja de Maple.
Luego del descanso y en una jugada por demás infantil, Oswaldo Sánchez perdió el balón que aparentemente controlaba y Tomasz Radzinski marcó la segunda anotación para los anfitriones.
Con el ingreso de Vuoso al terreno de juego la selección tricolor mostró otra cara, situación que mejoró aún más con la llegada de Omar Bravo. Ahora México llegaba una y otra vez, pero le faltaba la jugada definitiva para emparejar los cartones.
Hasta que al 64 en una muy buena descolgada de Giovanni dos Santos por izquierda, éste centró elevado a la llegada de Vuoso, quien remató de cabeza impecable para el 2 a 2. Es el primer gol del recientemente naturalizado mexicano y no es cualquier anotación, pues se trata del tanto que mantiene a México con la esperanza de clasificarse al Hexagonal final que se celebrará a principios de 2009, porque aunque hace apenas una semana la suerte le sonreía a los aztecas, ahora sí que están metidos en problemas si se combinan resultados de sus rivales con fallas propias.
El próximo 19 de noviembre los pupilos de Sven-Göran Eriksson tendrán que visitar a Honduras, en donde los locales estarán muy motivados ya que todavía pueden calificar.


Posiciones
El grupo Dos se encuentra así:
-México está en primer lugar con diez puntos.
-Honduras tiene nueve puntos y se ubica en segundo lugar.
-En tercer lugar está Jamaica con siete puntos.
-Por último está Canadá con dos puntos.

Próximos encuentros
El miércoles 19 de noviembre se va jugar la última jornada del Grupo Dos.
-México visitará a Honduras en su cancha.
-Jamaica recibirá a Canadá.





viernes, 10 de octubre de 2008

Complicadas visitas




El portero Oswaldo Sánchez opina que será difícil enfrentarse


a Jamaica y Canadá en sus respectivas casas




Nota publicada en Excélsior The OC el viernes 10 de octubre de 2008




TORREÓN, COAH.- Muy complicado vislumbra el panorama Oswaldo Sánchez, para los partidos que enfrentará la selección mexicana de futbol mañana sábado y el próximo miércoles. “Lo veo complicado porque en el futbol de hoy en día jugar de visita una eliminatoria es difícil sea el rival que sea”, dijo en exclusiva para Excélsior el portero tricolor. Y es que la selección azteca se medirá mañana en Kingston ante su similar de Jamaica, en punto de las 4:45 de la tarde (tiempo de California); mientras que a Canadá lo visitará en Edmontón el miércoles a las 5:45 de la tarde. Para ambos encuentros, el arquero nacional espera seguir con la misma racha de los últimos partidos en los que ha tenido una destacada actuación: “Me siento bien, las cosas van mejorando y a seguir en esa línea”. Aunque consciente de lo difícil que será, Oswaldo se siente confiado de obtener resultados favorables en dichos partidos: “Ojalá que se asegure ya (la calificación), sería muy padre en este partido ganar y que se combine otro resultado para poder estar ya en el hexagonal final” rumbo a Sudáfrica 2010. Asegura que el técnico Sven-Göran Eriksson empieza a definir un fuerte 11 titular: “Yo creo que él tiene la idea clara de lo que necesita para la selección y bueno, nosotros estamos contentos de colaborar como sea y donde sea”. Por eso considera que el sueco ha rebasado las expectativas: “Yo creo que hasta más, porque creo que ha sorprendido a todos con esa visión, con ese acercamiento hacia todos los clubes, yendo a los partidos y creo que eso habla muy bien de que está trabajando el señor”.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Una herida abierta











A 40 años de la matanza de Tlatelolco se suman nuevos testimonios sobre lo que nunca debió pasar y las interrogantes siguen en el aire




Reportaje publicado en El Siglo de Torreón el dos de octubre de 2002





TORREÓN, COAH.- Han pasado 34 años y la herida no cierra aún. Tlatelolco le llora a los jóvenes caídos la noche del 2 de octubre de 1968. Y no sólo fueron jóvenes, también murieron niños, mujeres, ancianos. No hubo distinción de raza, sexo o edad.
Había que aplacar los ánimos del pueblo, que empezaba a despertar hacia los ideales de la democracia y de la plena libertad de expresión, sin importar a costa de qué. Y el precio lo pagaron ellos: los que se reunieron para exigir sus derechos, los que estaban ahí por curiosidad, los que estaban en el lugar y en el momento equivocado.
Muchas son las historias que se han contado. Quizás sean más las que se han callado; las que se han mantenido al margen de las revistas o de los noticieros. Ésas son las que hace falta contar, con la esperanza de que no se pierdan en el tiempo, en el egoísmo de las nuevas generaciones. Para los que viven lejos de la capital y nacieron varios años después, resulta difícil imaginar la magnitud del hecho. Para ellos, el testimonio de alguien que, aunque es “defeña” de nacimiento, es lagunera de corazón porque habita desde hace tiempo en esta región. En 1968 ella tenía apenas 16 años de edad. Antes del 2 de octubre, sus pensamientos estaban concentrados únicamente en la Olimpiada, en la que habría de participar como edecán. Después de ese día, su vida nunca volvió a ser la misma. Su nombre: Querube Lizárraga de Medina, quien actualmente es presidenta de la Sociedad de Escritoras Laguneras.
“Marisela era mi compañera de prepa, era hija de un médico militar, que creo tenía como ‘segundo frente’ a su mamá porque los soldados, por lo general, viven en colonias militares y ellos vivían en Tlatelolco. Marisela era muy bonita: tenía su pelo largo, precioso; era una niña muy dulce y tierna. Ella cumplía años el 2 de octubre”.
Como a eso de las 4:00 de la tarde, llegaron Querube y otros ocho compañeros del primer año de la Preparatoria 8 de Coyoacán a la fiesta de Marisela, quien vivía en el primer piso del edificio que estaba detrás del Nuevo León.
Llegaron hasta ahí caminando desde Garibaldi, pues la circulación de coches estaba cerrada en un amplio perímetro que rodeaba a Tlatelolco. Ellos sabían que habría un mitin esa tarde en la Plaza de las Tres Culturas, pues días antes los líderes del Consejo Nacional de Huelga (CNH) se habían encargado de divulgarlo a través de volantes.
“Había muchísima gente, a la plaza estaban concurriendo familias completas; era como una fiesta, porque los mítines habían sido tan bonitos: siempre en un ambiente festivo, los líderes nos decían que había que guardar el orden. Nunca pensamos que pudiera ocurrir algo extraordinario.
“Nos dimos una vuelta por la plaza y vimos dónde estaba el foro de los oradores en el tercer piso del edificio Chihuahua, luego subimos a la fiesta para esperar que el mitin empezara; estábamos en la pachanga y de repente empezamos a oír los disparos. Las ventanas de la casa de Marisela daban hacia la calle de atrás, entonces nos asomamos y vimos el corredero de gente. Me acuerdo que su papá nos dijo ‘al suelo, todos al suelo, pecho a tierra’. En uno de los valientes atisbos que daba, pude ver esos camiones del ejército que son como de redilas, en los que se alcanzaban a ver los pies de gente que echaban ahí. Ésa es una de las imágenes más dramáticas que guardo”.
Dos de los muchachos que estaban en la fiesta, se envalentonaron y quisieron salir a ver qué pasaba. Por más súplicas de las jóvenes, ellos no se detuvieron y jamás los volvimos a ver. Toribio Quezada Ruiz y Arturo Garza de los Arcos eran los muchachos más grandes de la fiesta. Toribio era un muchacho muy deportista. Arturo era de Monterrey y sus papás hacían un gran sacrificio por mantenerlo en el Distrito Federal.
“Eran muchachos buenos, muy guapetones: Arturo de ojos amielados, con cara de niño bien y cabello lacio, con su copetito, no era rebeldón; Toribio altote moreno, tosco, el clásico chilango, de cabello chino”.
Ellos formaban parte de la flota, como antes se le decía al grupo de amigos; eran jóvenes sencillos y humildes. “Cuando ellos se salieron no sabíamos qué hacer, estábamos aterrados. El papá de Marisela nos dijo que no nos moviéramos, llegó gente golpeando las puertas, vestidos de soldados con sus cascos.
Encañonándonos nos hicieron para atrás, salió el papá y les dijo ‘es que estos muchachos están fuera de esto, ni siquiera son universitarios’. Sacó una credencial y un kepí (sombrero militar) y se puso a hablar con esa gente. Nos dijo ‘no se vayan a mover de aquí hasta que vuelva’, lo que hicimos fue juntar todos los muebles atrás de la puerta. Él nunca regresó sino que mandó a alguien por nosotros, fue cuando la señora nos dijo ‘salgan y ustedes dicen que son la familia del teniente coronel, no recuerdo el apellido, y se van junto con Marisela’”.
El tiroteo había iniciado cerca de las 6:00 de la tarde y se prolongó durante toda la noche. La mamá de Marisela, Querube y las otras amigas permanecieron ahí durante todo ese tiempo y hasta el viernes 4 de octubre. No había servicio telefónico, ni luz, ni siquiera habían podido avisar a sus familias que estaban bien.
Tampoco había agua, por lo que la dueña de la casa les dijo que había que racionarla. La despensa estaba un tanto vacía, sólo contaban con los sandwiches que se habían preparado para la fiesta.
“Salimos como a las seis de la mañana, y vimos todo rodeado de soldados, estaban lavando las paredes de la iglesia (Santiago Tlatelolco) con esos cepillos de henequén duros. Había sangre por todos lados, chorros de sangre embarrados en las paredes, como que pararon ahí a la gente.
“Forzosamente teníamos que pasar por la plaza, había zapatos de todos los colores, sombrillas, revistas, como que hubo una desbandada y la gente aventaba todo lo que traía. Todas estas cosas todavía estaban el 4 de octubre. Olía horrible como una mezcla de todo: sangre, sudor, pólvora, mugre, que te asqueaba”.
Cuando las amigas de Marisela finalmente pudieron salir de Tlatelolco, se pudieron dar cuenta de que la zona estaba cercada. Querube tuvo que caminar desde Tlatelolco hasta su casa que se ubicaba en la colonia Del Valle: “Me tardé como dos horas, con un terror de que me podían matar en cualquier momento, porque dicen que los mataban por la espalda”.
Luego de dos semanas, regresaron a la escuela y empezaron a platicar de lo que había pasado. Antes ayudaron a los familiares de Toribio y Arturo a buscarlos en todas las delegaciones y hospitales, pero nunca encontraron nada. Los documentos escolares habían sido eliminados, todo indicio de ellos había desaparecido al igual que sus cuerpos, como si nunca hubieran existido.
A lo largo de estos 34 años, se han narrado historias parecidas: los hombres del guante blanco; los jóvenes detenidos y llevados al Campo Militar No. 1 o al Palacio de Lecumberri; los más que nunca volvieron a ser vistos. Pero, luego de tanta revisión histórica; del debate sobre la culpabilidad de las autoridades de ese tiempo; y del famoso parteaguas que es el 2 de octubre en
la historia de México, surge una interrogante: ¿Valió la pena el sacrificio?
“Los ideales, los valores, lo que tu crees que debe ser, lo que vives en tu casa, el país que deseas tener, todo eso es importante. Pero ninguna muerte lo justifica. Mis amigos eran muchachos buenos, hermosos, con planes de vida y unos desgraciados vinieron a matarlos y perdieron todo”, concluyó Querube Lizárraga, una más de los miles de protagonistas que todavía tienen algo qué agregar en el capítulo inconcluso del 2 de octubre del ‘68.





LAS DEMANDAS
El Consejo Nacional de Huelga (CNH) dio a conocer el domingo 28 de julio de 1968 el siguiente pliego petitorio:
1. Desaparición de los grupos políticos dentro de las universidades y demás instituciones educativas.
2. Indemnización a los estudiantes heridos y a las familias de los desaparecidos.
3. Libertad a los presos políticos.
4. Desaparición del cuerpo de granaderos y destitución de los jefes policíacos del gobierno capitalino.
5. Derogación del artículo 145 del Código Penal, en el que se prohibían las manifestaciones sociales.




RECUERDOS
“En uno de los valientes atisbos que daba, pude ver esos camiones del ejército que son como de redilas, en los que se alcanzaban a ver los pies de gente que echaban ahí. Ésa es una de las imágenes más dramáticas que guardo”.
QUERUBE LIZÁRRAGA DE MEDINA,
TESTIGO

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Se despide Blanco con triunfo


México le gana a Canadá 2 a 1 y prácticamente está calificado para la segunda fase de la Eliminatoria Mundialista



CHIAPAS, MÉXICO.- Sólo cinco minutos de gloria vivió Cuauhtémoc Blanco durante el partido que México le ganó a Canadá por 2 goles a 1, el cual marcaría su despedida de la selección azteca.
Y el marco no podía ser mejor: Un estadio Juan Manuel Reyna repleto de chiapanecos que querían homenajear a Blanco y con una victoria que prácticamente tiene a México en la segunda fase de la Eliminatoria Mundialista rumbo a Sudáfrica 2010.
Sorpresivamente el número 10 de la Selección Mexicana había anunciado el miércoles por la mañana su retiro en el partido de esa noche. El escenario y el ambiente eran inmejorables, pero Sven Gorän Eriksson tenía la última decisión y la incursión de Cuau no sería sino hasta el minuto 89, al que se sumarían cuatro minutos de compensación.
En medio de una pertinaz lluvia, Blanco había estado calentando en la banca y su rostro demostraba impotencia y frustración, primero al no poder ayudar a sus compañeros a lograr la profundidad que les estaba faltando; y segundo porque se acababan los minutos y no podría despedirse como le gustaría: en la cancha.
Porque aunque México había demostrado dominio, no había logrado penetrar el arco defendido por Lars Hirschfeld durante el primer tiempo del encuentro, en el que por más llegadas de Giovanni Dos Santos, Carlos Vela y Fernando Arce no cayó el gol. Desde mucho antes que el árbitro mandara al descanso, la afición chiapaneca ya pedía a gritos a Cuauhtémoc Blanco, quien desde el área de cambios observaba las jugadas muy sereno.
Para el segundo tiempo, Eriksson mandó a sus mismos hombres a la cancha y siguió llegando y fallando, hasta que decidió relevar a Gio por Omar Bravo, quien al minuto 58 abrió el marcador cuando remató cruzado un centro por derecha que le mandó Ricardo Osorio.
Rafael Márquez consiguió el segundo al 73, al anticipar un tiro de esquina por izquierda, servido por Andrés Guardado, para rematar también con la cabeza y anidar al esférico pegado al poste.
Desprevenidos tomó Alí Gerba a la defensa y al portero mexicanos, cuando en un centro a balón parado conectó con la cabeza ante la mala salida de Oswaldo Sánchez para el 2 a 1.
Pasaban los minutos y parecía que Eriksson no alinearía a Blanco, hasta que al 89 finalmente lo mandó al terreno de juego para que cumpliera sus últimos momentos vistiendo la casaca tricolor. En un gesto muy noble, Márquez le cedió la banda de capitán, mientras sus compañeros le pasaban el balón para que lo tuviera el mayor tiempo posible entre sus botines.
Al final no se despidió con gol, ni de titular, ni con sus amigos de siempre, ni en el Azteca. Pero el adiós fue igual de emotivo como sólo a un grande se le puede dar, con juegos pirotécnicos, ovación unánime y dando la vuelta alrededor del estadio de Tuxtla Gutiérrez en hombros de sus compañeros.
Con este resultado el once mexicano llega a los nueves puntos en su sector y está virtualmente clasificado al Hexagonal final de la Concacaf rumbo a Sudáfrica 2010. Mientras Canadá está prácticamente eliminado. En otro encuentro de la jornada, Honduras le ganó 2 a 0 a Jamaica.


TERMINA UN CICLO
“Ya lo había decidido desde hace 15 días, yo creo que terminó mi ciclo con la Selección Mexicana; yo siempre he dicho que hay que irse bien y por eso lo hago ahora”.
Cuauhtémoc Blanco,
Selección Mexicana


BLANCO EN NÚMEROS
Cuauhtémoc Blanco brilló con la Selección Mexicana desde 1995 y hasta este 2008.
-100 partidos cumplió como tricolor.
-34 goles anotó como seleccionado nacional.
-2 mundiales lo vieron jugar.
-Cuarta posición ocupa como mejor anotador de México.

Fácil contra Jamaica


México se impone a los jamaicanos 3 goles a 0 y se va al frente de su grupo,

rumbo al Mundial Sudáfrica 2010


MÉXICO, DF.- Con superioridad y la práctica de un mejor futbol México le ganó 3 goles a 0 a Jamaica, en su segundo partido de la Eliminatoria Mundialista rumbo a Sudáfrica 2010.
El partido se celebró el sábado pasado en el Estadio Azteca, en donde se concentró la afición tricolor ahora de blanco, como una forma de manifestarse en contra de la inseguridad y la violencia que se ha acrecentado últimamente en el país.
Desde el principio y como ha sido costumbre, la Selección Mexicana dominó las acciones del encuentro y se fue adelante apenas al minuto 2, cuando Andrés Guardado mandó un excelente disparo pegado al poste izquierdo del portero visitante.
No obstante el carácter y la experiencia de su entrenador René Simoes, los jamaicanos no dejaron de ser el cuadro rudimentario, poco técnico y sin orden que siempre ha sido. Aunque México tampoco mostró mayores aspiraciones, pues bien pudo anotar más goles ante un equipo que se vio muy inferior.
El segundo llegó vía Fernando Arce, quien no la dudó ni un instante y fusiló de pierna derecha el balón que venía botando para conseguir un gran gol. Carlos Vela y Giovanni Dos Santos desaprovecharon dos buenas oportunidades, que bien podían haber mandado a México con 4 goles al descanso.
Para el segundo tiempo siguió la misma tónica, México controló las acciones del partido e incluso llegó más seguido a la portería rival, aunque le faltó contundencia a sus delanteros que se dieron el lujo de fallar una y otra vez.
Pero llegaría el tercero, cuando Johnny Magallón conectó de aire un tiro de esquina para dejar parado al portero al minuto 62.
A partir de ahí bajó un poco el juego, hasta que el grito del Azteca pidiendo a Cuauhtémoc Blanco fue escuchado por el técnico Sven Goran Eriksson. Entonces regresó la profundidad a la cancha, con toques cortos y paredes perfectas que abrieron más espacios y el cuarto estuvo muy cerca de entrar. También el debut en la Selección del naturalizado mexicano Matías Vuoso le cayó bien al encuentro, cuando relevó a Vela al 78.